El uso del aluminio o PVC en nuestras viviendas según la calidad que se instale como mejora la calidad de vida en el hogar

29 diciembre, 2022

El uso del aluminio o PVC en nuestras viviendas según la calidad que se instale como mejora la calidad de vida en el hogar

Es la gran duda. La gran pregunta. Ventanas de PVC o ventanas de aluminio. ¿Cuál es mejor? ¿Cuál debo elegir y por qué?

En realidad, no es justo dar una respuesta absoluta a esta pregunta. El PVC y el aluminio son dos materiales muy distintos, con diferentes valores capaces de resolver diferentes necesidades. Así que, en primer lugar, os recomendamos dejaros asesorar por un buen profesional de la venta e instalación de ventanas que os pueda ayudar a determinar las características de vuestro hogar y a elegir la opción que os permita disfrutar de la mayor calidad de vida.

Por supuesto, tampoco es justo comparar la mejor y más equipada ventana de PVC con la más simple de aluminio, o la mejor ventana de aluminio con la más simple en PVC.

Dicho esto, queremos ofreceros una completa pero sencilla guía de las características de cada una de estas ventanas, haciendo hincapié en sus virtudes y en sus puntos débiles.

Esperamos que os sea de la máxima utilidad.

Comparativa entre ventanas de PVC y aluminio. Que tener en cuenta.

A la hora de decantarse por un tipo u otro de carpintería exterior, hemos seleccionado 6 cuestiones sobre las que nos parece necesario reflexionar para elegir entre ventanas de PVC y de aluminio:

  1. Prestaciones de aislamiento térmico y acústico. ¿Qué material es más aislante y me permitirá disfrutar de un mayor confort y calidad de vida?
  2. Contribución al ahorro. ¿Qué ventana puede ayudarme a ahorrar en la factura de calefacción y aire acondicionado?
  3. Eficiencia energética y respeto ecológico. ¿Qué material tiene un menor impacto sobre el clima y el medioambiente?
  4. Resistencia y durabilidad. ¿Qué sistema se conservará mejor con el paso de los años?
  5. Seguridad en el hogar. ¿Con qué sistema puedo tener mayor tranquilidad?
  6. Posibilidades estéticas. ¿Qué ventana se adaptará mejor al estilo de mi hogar?

Por supuesto, un séptimo punto a considerar sería el precio, aunque no nos parece el aspecto más relevante. Aun así, intentaremos presentar una comparativa razonable.

Ventajas de una ventana de PVC respecto a una de aluminio

  • En primer lugar, el PVC es un material 1.100 veces más aislante que el aluminio, por lo que las ventanas de PVC ofrecen un mayor aislamiento térmico y acústico. Esto se traduce en un mayor confort, ahorro y eficiencia energética. Y no sólo por el material en sí, sino que, además, las esquinas de las ventanas de PVC se sueldan herméticamente, no se atornillan, lo que les confiere más solidez e impide que el aire se cuele desde el exterior por ellas.
  • Ahondando en el respeto ecológico y la preservación del medioambiente, el PVC es una resina compuesta en un 57% por sal común, un material prácticamente inagotable y natural y es 100% reciclable.
  • El mantenimiento del PVC es muy sencillo: sólo se requiere agua y jabón, gracias a que permanece inalterable a los efectos del clima y la contaminación. Gracias a estas propiedades, el PVC es un material muy resistente y duradero. Una buena ventana de PVC es para toda la vida.
  • Los perfiles de PVC, que se diseñan con diferentes cámaras de aire en su interior para aumentar sus prestaciones aislantes, están reforzados con acero galvanizado para garantizar su solidez estructural y su resistencia.
  • Además, el PVC es un material autoextinguible y difícilmente inflamable, no propaga las llamas y no gotea.
  • El apartado estético era, hace 30 años, el punto débil de las ventanas de PVC, que difícilmente podían escapar del color blanco base. Sin embargo, en la actualidad y gracias al desarrollo de la técnica del foliado, las ventanas de PVC son capaces de imitar a la perfección tanto la madera como el metal, con acabados lisos o incluso texturizados, con un acabado distinto para el exterior y el interior.

 

Ventajas de una ventana de aluminio respecto a una de PVC

 

  • Las ventanas de aluminio surgieron como una alternativa económica a las muy costosas ventanas de madera. A lo largo de los años, se han ido consolidando como una de las opciones preferidas para la carpintería exterior, en competencia directa con las ventanas de PVC, la opción que predomina ya en el resto de Europa.
  • Para mejorar sus prestaciones aislantes, los perfiles de aluminio se pueden equipar con una Rotura de Puente Térmico RPT, una pieza plástica que se coloca entre los exteriores metálicos para reducir las pérdidas de calor y energía incrementando su eficiencia.
  • El aluminio es un metal ligero y muy resistente que, una vez ha sido lacado y preservado del contacto con el agua y el aire, queda protegido de la corrosión y ofrece una gran durabilidad.
  • A nivel estético, las ventanas de aluminio presentan una gran capacidad de adaptación. Se ofrecen en una gama casi ilimitada de colores, maderas y acabados metálicos, bien a través del lacado o bien del foliado.
  • Además, el aluminio es un material muy versátil en cualquier obra, existiendo infinidad de perfiles y sistemas complementarios que lo hacen capaz de adaptarse a todo tipo de tamaños y formas rectas y curvas y resolver los más complejos retos de diseño.
  • Debido a que el aluminio es un material mucho más fuerte, los marcos se pueden hacer mucho más delgados. Esto permite que entre más luz en la vivienda y deja la vista de la ventana más limpia, con una mayor proporción de vidrio para enmarcar que el PVC puede ofrecer.

Comparativa de precios en ventanas de PVC y aluminio

Como hemos anticipado, el precio de venta no nos parece el aspecto más relevante en esta comparativa. Un producto no es caro porque su precio sea alto, sino porque no ofrece el valor equivalente que justifica hacer esa inversión.

Además, el precio de venta no recoge ni los costes ni los ahorros futuros. Una ventana con un precio superior puede ser la opción más barata si su coste de mantenimiento es muy bajo y si cada mes nos está ayudando a ahorrar en la factura de calefacción o refrigeración.

Dentro de cada material, las diferencias entre unos tipos de ventanas u otros también pueden ser considerables.

Eso sí, recuerda que si quieres que tu ventana sea realmente buena, el perfil debe ir acompañado de un buen vidrio y buenos herrajes y, por supuesto, ser instalada por un profesional acreditado, ya que una buena ventana mal instalada, es una mala ventana.