Descubre el nuevo plan de ahorro energético… y cómo consumir menos en casa

8 septiembre, 2022

Descubre el nuevo plan de ahorro energético… y cómo consumir menos en casa

Ante la amenaza rusa de cortarnos el suministro de gas, Europa ha tomado una decisión: reducir el consumo de energía. Para lograrlo, el Gobierno de España ha puesto en marcha nuevas medidas. Un decreto que no afecta a los hogares pero que nos llama a la concienciación, para proteger la cartera y el medio ambiente y estar preparados para el invierno. Te contamos las claves del nuevo plan de ahorro energético y también cómo puedes consumir menos en tu hogar sin apenas esfuerzo.

 

La amenaza de Moscú de cortar el suministro de gas a Europa, en un escenario de aumento de la inflación y alza de precios, ha llevado a los países miembros de la Unión Europea a llegar a un acuerdo para reducir el 15% del consumo energético, el 7% en el caso de España.

 

Para cumplirlo, el Gobierno ha aprobado un decreto con un nuevo plan de ahorro energético, que incluye medidas como la regulación de la temperatura, el apagado de escaparates o los cierres automáticos de las puertas de acceso a muchos locales.

 

Esta norma en vigor, que se mantendrá hasta noviembre de 2023, afecta a los edificios de las administraciones públicas, establecimientos comerciales, espacios culturales, como cines o auditorios; e infraestructuras destinadas al transporte de personas, como estaciones o aeropuertos.

 

La pregunta es: ¿cómo se actúa ya en estos espacios? En primer lugar, se ha limitado la temperatura, de modo que el aire acondicionado no sea inferior a los 27 grados (uno por encima de los 26 establecidos previamente) y la calefacción, en invierno, no suba de los 19 (dos por debajo de los 21 que recogía la norma anterior).

 

Y es que, según ha estimado el Gobierno, cada grado en el termostato que implique una menor necesidad de calefacción o refrigeración supone un ahorro en el consumo del 7%.

 

Por otro lado, la humedad debe mantenerse entre el 30% y el 70%.

 

En cuanto a la iluminación, a partir de las 22.00 horas se deben apagar los escaparates y el alumbrado de los edificios públicos que a esa hora estén desocupados, menos en el caso de los monumentos con alumbrado ornamental. El alumbrado público, por su parte, también se queda encendido.

 

Estos edificios también deberán informar sobre las nuevas medidas de ahorro que han aplicado con carteles o pantallas visibles, además de mostrar la información obligatoria sobre humedad y temperatura.

 

Por añadidura, aquellos que hayan pasado la inspección de eficiencia energética antes del 1 de enero de 2021 deberán someterse a una revisión extraordinaria antes del 31 de diciembre de 2022.

 

Por último, a partir del 30 de septiembre, los edificios deberán contar con un sistema automático de cierre de las puertas que dan a la calle para evitar el despilfarro de energía. Una obligación que ya se establecía en el RITE (Reglamento de Instalaciones Térmicas en los edificios) desde 2009, salvo para los locales que se climatizan con energía renovable, que ahora también tendrán que cumplir con la nueva norma.

 

Pero, ¿hay excepciones? La respuesta es ‘sí’. En algunos sectores específicos, con unas condiciones laborales determinadas, se establece que los mínimos marcados se adaptarán a la normativa laboral para garantizar la seguridad y la salud en el trabajo. Es el caso de las cocinas de los restaurantes, los centros de formación (universidades, colegios, guarderías) centros sanitarios y hospitales, peluquerías y lavanderías, gimnasios, medios de transporte (trenes, barco, aviones) o las habitaciones de hoteles, aunque la norma sí rige para las zonas comunes.

 

Ahorro de energía en casa

En el contexto de incertidumbre en el que nos encontramos, ahorrar en luz, gas y agua dentro de nuestros hogares se convierte en una tarea prioritaria, con el fin de estar preparados para el invierno. Lo cierto es que llevando a cabo pequeñas acciones podemos ‘adelgazar’ de forma considerable las facturas de energía y, muy importante, disminuir el impacto en el medio ambiente. Todo ello, sin tener que renunciar al bienestar dentro de nuestra casa. ¿Sabes cómo hacerlo? ¡Presta atención!

 

Controla la temperatura de tu hogar

Lo recomendable es mantener tu casa entre 19 grados y 22 en invierno, y entre 24 y 26 grados en verano. De este modo, evitas ese grado de más que te subiría la factura, compensándolo con la ropa y la ventilación adecuadas.

 

Cambia las bombillas

Las lámaparas halógenas emplean hasta diez veces más la cantidad de electricidad que las bombillas LED o de bajo consumo. Si bien es cierto que son más caras, también lo es que cuentan con una mayor vida útil (hasta 10.000 horas) lo cual hace que la inversión merezca la pena.

 

Evita el consumo silencioso

Desenchufa los aparatos eléctricos cuando no los estés utilizando. Aunque no lo parezca, siguen consumiendo energía estando apagados. Con ese pequeño gesto, puedes lograr hasta un 10% de ahorro en tu factura mensual.

 

Hazte con electrodomésticos eficientes

En general, los aparatos electrónicos de última generación tienen un consumo de energía más eficiente. Cuando tengas que comprar uno, elige aquellos que lo que tengan etiqueta energética A.

 

Ajusta la temperatura de tu caldera y haz las revisiones oportunas

Lo ideal es ajustar la temperatura a un máximo de 45 grados, suficiente para el consumo diario. Además, es fundamental que revises periódicamente tu caldera para evitar el excesivo consumo de gas producido por una mala combustión, aparte de ahorrarte averías y posibles accidentes.

 

Contrata la tarifa y la potencia más adecuadas a tu consumo

Escoge una tarifa de luz adecuada a tus hábitos de consumo eléctrico. Para que te hagas a la idea, una potencia contratada de 4.60 KW suele ser suficiente para una vivienda de 80 metros cuadrados con dos o tres habitaciones. Otra opción consiste en escoger una tarifa con discriminación horaria.

 

Utiliza un termostato regulable

Si tienes la posibilidad, utiliza un termostato que te permita programar la calefacción por zonas y franjas horarias, al igual que se hace con el aire acondicionado.

 

Aísla la casa

Identifica las fugas de aire que se concentran en puertas y ventanas, así como en los conductos de ventilación y alrededor de los extractores, y evita que se pierda la energía por estas vías.

 

Coloca los grifos en ‘modo agua fría’

Si mantienes los grifos en la posición correspondiente al agua caliente, cada vez que los abras la caldera se encenderá automáticamente, aunque solo sea durante dos segundos y finalmente no llegues a utilizar el agua caliente. Si evitas que eso ocurra, gastarás menos.

 

Date duchas breves

Mentalízate de la importancia de darte duchas que no superen los site minutos, tiempo más que suficiente para garantizar un aseo completo.

 

Lava la ropa con agua fría

Debido a su funcionando con agua a altas temperaturas, la lavadora se convierte en uno de los electrodomésticos que más consume de la casa. Prueba a lavar en frío, con detergentes específicos que garanticen la eliminación de la suciedad en estas circunstancias, y notarás el cambio.

 

Pon a punto tus radiadores

La recomendación de revisar la caldera también se hace extensible a los radiadores, para garantizar su correcto funcionamiento. Asimismo, evita cubrirlos con cubreradiadores o con cualquier otro elemento que obstaculice la salida de calor, como puede ser la ropa colocada encima para que se seque. Además, debes mantenerlos limpios y purgados después de un tiempo sin usar, para asegurarte de que emplean la potencia adecuada.